“Querían desfigurarla”: el dolor de una madre que exige justicia para Sandra

 “Querían desfigurarla”: el dolor de una madre que exige justicia para Sandra

Celaya, Guanajuato.- Lo que debía ser una tarde tranquila se convirtió en una pesadilla para Sandra Córdova y su familia. La joven fue víctima de un brutal ataque con ácido mientras caminaba junto a su novio en un parque de Celaya, dejando heridas físicas y emocionales que marcarán sus vidas para siempre.

@Fonema / Redacción 

María Isabel Ledesma, madre de Sandra, relató entre la angustia y la impotencia los momentos más difíciles que ha vivido desde aquel 14 de junio. Aunque su hija se encuentra estable, las lesiones provocadas por el químico pusieron en riesgo su vida y la obligaron a enfrentar horas críticas de incertidumbre.

Según narró, una mujer cubierta con sudadera y cubrebocas se acercó inesperadamente, lanzó el contenido de una botella con ácido sobre Sandra y huyó del lugar. El líquido alcanzó su cabeza, rostro, hombros, espalda, brazos, manos y pies, provocando severas quemaduras. Además, existe preocupación por posibles afectaciones internas, ya que la joven inhaló e incluso pudo haber ingerido parte de la sustancia.

“Con las palabras que le dijeron, a mí me parece que querían desfigurarla”, expresó su madre con profundo dolor, al recordar que la agresora pronunció la frase “Feliz Halloween” antes de cometer el ataque.

Hoy, mientras Sandra lucha por recuperarse física y emocionalmente, su familia también enfrenta el miedo, la incertidumbre y la desesperación de no saber quién fue la responsable de una agresión tan cruel. Aunque existen videos de cámaras de vigilancia, hasta el momento las autoridades no han informado sobre personas detenidas o identificadas.

El caso ha generado indignación y solidaridad entre la sociedad, que exige justicia para Sandra y un castigo ejemplar para quien resulte responsable. Detrás de cada cifra de violencia hay una familia rota, una madre que sufre y una joven que deberá reconstruir su vida después de un hecho que jamás debió ocurrir.

Hoy, la voz de María Isabel es la de miles de madres que claman por seguridad, justicia y el derecho de sus hijos a caminar libres de miedo. Porque ninguna mujer debería ser atacada por el simple hecho de existir, y ninguna familia debería vivir el dolor que hoy enfrenta Sandra Córdova.

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