No hay amor más sincero que el amor por los helados

 No hay amor más sincero que el amor por los helados

En el Día Internacional del Helado, este es origen de los helados en el mundo

@Fonema / Redacción 

Como sucede con otros alimentos populares en el mundo, no hay una única versión de dónde surgió el helado. La teoría más conocida sobre su origen se remonta a China, 4.000 antes de Jesucristo.

Se dice que entonces ya los chinos comían una mezcla de nieve traída de las montañas con arroz, frutas, miel y especias, y que era la alta sociedad la que podía consumirlo al principio por el coste de sus ingredientes. En el palacio imperial se guardaban barras de hielo para ir consumiendo según las necesidades que se presentaban.

Con el tiempo consiguieron mejorar la técnica de conservar el hielo y fue cuando el helado comenzó a hacerse popular en el país. De Oriente pasó a Occidente hasta Italia, y Marco Polo en sus viajes llevo distintas recetas de helados a su país. Otra teoría menos conocida dice que entró a Europa a través del califato de Córdoba.

Polos de distintos sabores

Lo cierto es que en la boda Catalina de Medici con Enrique II de Francia, en el siglo XVI, se sirvió helado durante los 30 días que duró el festín. A partir de ahí se le añadió huevo y se fue extendiendo su consumo en Europa.

En el siglo XVII un italiano, Francesco Procopio dei Coltelli, considerado el padre del helado, inventó una máquina que homogeneizaba la mezcla de hielo, frutas y azúcar con la que se obtenía una pasta parecida a lo que conocemos como helado en la actualidad. Fue él quien abrió en París el Café Procope donde además de café vendía su producto. Este lugar se considera la primera heladería como tal.

Los italianos se encargaron de popularizar y extender el consumo por todo el continente, y en el siglo XVIII comienza a aparecer el helado en los libros de cocina. Con la colonización americana, el helado daría el salto de continente.

La evolución del helado

En 1913 se creó la primera máquina de hacer helados de forma continua, lo que supondría un gran paso en el desarrollo de este alimento.

A principios del siglo XX también, un fabricante de helados en Ohio añadiría un palito en un extremo de una mezcla de helado surgiendo el polo que conocemos hoy. Asimismo, una vendedora en Louisiana inventaría el concepto de bola de helado encima de un cono comestible: el cucurucho de helado.

Sea cual sea su origen, el helado es una de las grandes aportaciones de la gastronomía para nuestro disfrute y bienestar: todos hemos sonreído frente a una bola de nuestro sabor favorito sin importar la edad y la situación. Como dice el lema de Rocambolesc, la heladería fundada por Alejandra Rivas y Jordi Roca, el reconocido pastelero del Celler de Can Roca, “no hay amor más sincero que el amor por los helados”.

 

 

Otras noticias