Caso Valeria: investigación revela vínculo con otro secuestro y homicidio; fiscalía indaga posible patrón criminal

 Caso Valeria: investigación revela vínculo con otro secuestro y homicidio; fiscalía indaga posible patrón criminal

La investigación por el secuestro y homicidio de Valeria N, adolescente de 15 años de edad localizada sin vida en Morelia, derivó en el descubrimiento de un segundo caso con características similares, informó el fiscal general del estado, Carlos Torres Piña.

Durante una conferencia de prensa, el titular de la Fiscalía General del Estado dio a conocer que además de la detención de Alexander N, señalado como presunto responsable del secuestro y homicidio de la menor, también fue aprehendido su padre, Rigoberto N, quien presuntamente está relacionado con otro secuestro y asesinato ocurrido en 2025.

De acuerdo con las investigaciones, Rigoberto N estaría vinculado con la desaparición de Rusbert, un hombre originario de Nogales, Sonora, quien viajó a Michoacán en octubre de 2025 para visitar a varias amistades, entre ellas Alexander N. Tras perder contacto con él, sus familiares comenzaron a recibir mensajes vía WhatsApp en los que se exigía el pago de 15 mil dólares a cambio de su liberación.

La familia realizó diversas transferencias con la esperanza de recuperar a la víctima; sin embargo, días después Rusbert fue localizado sin vida en un predio conocido como La Nopalera, en la zona norte de Morelia.

El dato que llamó la atención de los investigadores es que el mismo sitio fue utilizado meses después para abandonar el cuerpo de Valeria, quien desapareció el pasado 25 de mayo y fue localizada sin vida un día después.

Según explicó el fiscal, la integración de la carpeta de investigación del caso Valeria permitió identificar coincidencias y elementos que conectaban ambos expedientes, lo que derivó en una nueva orden de aprehensión contra Rigoberto N.

Aunque la Fiscalía continúa con las investigaciones, una de las líneas que se fortalecen apunta a la posible existencia de un esquema criminal en el que las víctimas eran captadas por personas conocidas o de confianza para posteriormente ser privadas de la libertad y utilizadas para exigir rescates económicos a sus familiares.

En el caso de Valeria, testigos han señalado que la adolescente conocía a Alexander N debido a que éste mantenía una relación sentimental con uno de sus hermanos. Esa cercanía habría generado confianza suficiente para que la menor aceptara acompañarlo en motocicleta el día de su desaparición.

Las indagatorias establecen que posteriormente se exigieron alrededor de 300 mil pesos por su liberación. No obstante, las investigaciones indican que la víctima habría sido asesinada poco tiempo después de ser privada de la libertad.

Carlos Torres Piña señaló que el caso permanece abierto y que no se descarta la participación de más personas en ambos hechos, por lo que continúan las diligencias para esclarecer completamente los homicidios y determinar si existe una estructura criminal detrás de estos delitos.

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