“La casa del terror”: exempleadas acusan a Julio Iglesias de abusos y violencia

 “La casa del terror”: exempleadas acusan a Julio Iglesias de abusos y violencia

Entre lágrimas, miedo y silencio acumulado durante años, dos mujeres rompieron el silencio y acusaron al cantante Julio Iglesias de presuntos abusos sexuales, violencia física y maltratos, hechos que —aseguran— marcaron su vida para siempre.

@Fonema / Redacción 

Las denuncias fueron reveladas este 13 de enero por El Diario y Univision, tras una investigación periodística de tres años, en la que las víctimas, identificadas como Rebeca y Laura para proteger su identidad, narraron el infierno que vivieron mientras trabajaban como empleadas en residencias del artista.

Los hechos habrían ocurrido en 2021, cuando Iglesias tenía 77 años, principalmente en su casa de Punta Cana, aunque también se señalan episodios en Las Bahamas y España. Las mujeres describen el lugar como un entorno de control, abuso y miedo, al que llamaron “la casa del terror”.

Una de ellas relató haber sufrido agresiones sexuales y golpes:

“Me abofeteaba con muchísima fuerza… nunca me habían hecho algo así. Me dolía, me humillaba”, contó llorando.

De acuerdo con los testimonios, las trabajadoras eran forzadas a participar en actos sexuales, besos y encuentros múltiples, además de recibir insultos constantes. Las denunciantes también señalaron la supuesta participación de una empleada de confianza del cantante, conocida como “la jefa”, quien habría facilitado los abusos. Esta persona negó las acusaciones y defendió al intérprete.

La investigación también documenta amenazas que habrían obligado a las mujeres a guardar silencio durante años.
“Si dicen algo, nadie les va a creer”, habría sido una de las advertencias.

Hasta el momento, Julio Iglesias no ha dado su versión. Los medios señalaron que intentaron contactarlo sin obtener respuesta.

Este caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad que afecta a miles de mujeres: el abuso de poder, el silencio impuesto y la dificultad de denunciar, incluso cuando el agresor es una figura pública con fama, dinero e influencia.

En Fonema creemos y escuchamos a las mujeres. Porque romper el silencio también es una forma de justicia.

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