Hace cuatro décadas, México tembló. El 19 de septiembre de 1985, un terremoto de magnitud 8.1 en la escala de Richter sacudió a la Ciudad de México y dejó una herida que aún late en la memoria colectiva. Miles de vidas se perdieron, edificios colapsaron y el país entero quedó marcado por la tragedia.
@Fonema / Redacción
De ese dolor nació también la solidaridad ciudadana, mujeres y hombres que salieron a las calles con sus manos como única herramienta para rescatar vidas. Se levantaron brigadas, nació la cultura de la protección civil y el pueblo demostró que la esperanza es más fuerte que el miedo.
Hoy, a 40 años, el país honra esa memoria con el Simulacro Nacional 2025. Un ejercicio que no es rutina ni trámite: es un recordatorio de que la prevención salva vidas. En oficinas, escuelas, hogares y espacios públicos, las y los mexicanos saldrán por unos minutos para ensayar qué hacer frente a un sismo.
Porque un simulacro no revive el pasado, lo resignifica: es un pacto entre generaciones para que las historias de quienes no volvieron no se repitan.
Fonema se suma a este ejercicio con una convicción: la memoria no es solo nostalgia, es compromiso.