Andrea Rangel se retira de la selección mexicana de voleibol
La ex capitana no puede evitar sentir que su maternidad ha sido vista como un obstáculo
@Dulce Mar
Después de 18 años de defender la camiseta de México en diversos eventos mundiales, la voleibolista Andrea Alejandra Rangel Hernández dice adiós. Y no es porque ella lo haya decidido, “sino porque se me ha negado la oportunidad de seguir”, al no ser considerada en la selección mexicana que estará en el Mundial de Tailandia 2025 que se celebrará del 22 de agosto al 7 de septiembre.
La voleibolista de 32 años de edad no puede evitar “sentir que mi maternidad ha sido vista como un obstáculo, una razón para cuestionar mi capacidad, en lugar de reconocer mi esfuerzo por equilibrar mi vida como madre y atleta profesional”, afirmó en una carta publicada en la redes sociales, donde anunció su retiro y sentirse como muchas mujeres atletas “que enfrentan barreras invisibles que limitan su derecho a competir, no por falta de talento o compromiso, si no por prejuicios que aún persisten en el deporte”

Desde los 14 años fue llamada para vestir la camiseta de México, lo cual ha sido su mayor orgullo, ya que es una de las cuatro más jóvenes que lo han hecho en la historia del voleibol mexicano, “representar a mi país en cada torneo, cada batalla dentro de la cancha y cada momento de sacrificio ha sido un honor que llevé con responsabilidad y pasión. La selección fue mi hogar, mi escuela, mi vida”, agrega en su carta del adiós, donde añade “nunca pensé que tendría que escribir estas palabras sin haber tenido la oportunidad de despedirme donde siempre soñé: en la cancha, luchando por México una última vez”
Después de ser capitana del equipo mexicano a lo largo de nueve años “hoy me retiro de la selección nacional, no porque así lo haya decidido, sino porque se me ha negado la oportunidad de seguir. Tras más de 15 años representando a México y siendo parte de múltiples procesos internacionales, se me ha cerrado la puerta sin siquiera permitirme intentarlo. No puedo evitar sentir que mi maternidad ha sido vista como un obstáculo, una razón para cuestionar mi capacidad, en lugar de reconocer mi esfuerzo por equilibrar mi vida como madre y atleta profesional”.
La originaria de Monclova, Coahuila, afirma que no pedía un trato especial, “solo la oportunidad de luchar por mi lugar, de demostrar que aún tenía que aportar a mi selección. Y lo más doloroso es saber que mi historia no es única. Muchas mujeres atletas enfrentan barreras invisibles que limitan su derecho a competir, no por falta de talento o compromiso, si no por prejuicios que aún persisten en el deporte”.
Quien fue la mejor atacante opuesta de la Copa Panamericana 2014, mejor anotadora y rematadora del campeonato NORCECA 2015 y formara parte de la selección nacional Sub 23 que compitió en el Campeonato Mundial 2013, se va con la frente en alto, con la satisfacción de haber entregado todo por el país, “pero con el corazón roto por no haber tenido la oportunidad de despedirme en el último Mundial, donde soñaba cerrar mi ciclo con la misma pasión con la que empecé”.
En su carta del adiós agradece a sus compañeras “por tantos años de lucha y hermandad”, como en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, donde México finalizó en cuarto lugar y ella se llevó el título de mejor anotadora; a los aficionados “por cada aplauso, cada mensaje de aliento y cada bandera ondeada en las gradas”, tanto a nivel selección como de manera profesional, no solo en México, sino en Rusia y Puerto Rico, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera.
Su familia tiene una mención especial “por sostenerme en los momentos difíciles y recordarme siempre quien soy”, y su esposo, el entrenador tico Jamille Torres “por ser mi mayor apoyo dentro y fuera de la cancha, por creer en mí incluso cuando otros no lo hicieron, y por estar a mi lado en cada paso de este camino”, y su hija Gianna, “quien me da la mayor motivación para seguir adelante y demostrar que ser madre no debería ser un obstáculo para perseguir nuestros sueños”.
La voleibolista de 1.83 metros, que tiene un remate de 2.97 metros y bloquea a los 2.89 metros, con 58 kilos de peso, dedicó prácticamente una temporada para su embarazo y debut como madre en 2022, volviendo para ser galardonada como Mejor Regreso del Año en 2023.
Andrea Rangel afirma que el voleibol “seguirá siendo parte de mi vida”, ahora solo como jugadora profesional en Puerto Rico, donde cursó estudios en la Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Cupey, y ha militado con los equipos Orientales de Humacao, Changas de Naranjito y Cangrejeras.
“Mi etapa en la selección termina aquí, no por falta de amor a mi país, sino porque no dejaron seguir adelante. Estaré siempre orgullosa de haber sido parte de la historia del voleibol de México. Gracias México, siempre te llevaré en mi corazón”, concluye en su carta del adiós.


